
Dicen algunos y estoy de acuerdo, que hay dos sectores que son los que mejor huelen la pérdida de poder de un gobierno: el PJ y los jueces.
En este último mes hemos tenido la oportunidad de ver hecha realidad a la primera parte de este título con la presentación de las listas del Frente Renovador encabezado por Massa y en especial por el corrimiento, aun subterráneo, de sectores del PJ Bonaerense al demasiado pronto y pretenciosamente llamado “massismo”. Sin dudas, en el caso que el Frente Renovador triunfe en Buenos Aires, la mayoría de los caudillos locales y/o conductores de territorios harán cola para ser “massistas” de la primera hora, claro que de la primera hora posterior al final del escrutinio.
En la justicia, la otra parte del título, la resolución de la Corte Suprema rechazando la elección directa de los integrantes del Consejo de La Magistratura y otras resoluciones no tan conocidas, como la sentencia que le ordena al INDEC reinstalar en sus funciones a Marcela Almeida de ATE-INDEC, van en el mismo sentido.
Un párrafo aparte merece el pedido de captura, dictado por el juez Bonadío, del ex Secretario de Transporte Ricardo Jaime. No por el pedido en sí, sino por el juez que lo dictó.
Claudio Bonadío reúne en sí mismo las características de los dos sectores de los que estamos hablando. No solo es juez federal, el sector más político de la justicia sino que él mismo llegó de la militancia en el PJ a su cargo. Tiene en su legajo haber militado, en los 70, en Guardia de Hierro y desde fines de la dictadura y comienzos de la democracia, en el FUP (Frente de Unidad Peronista) donde compartió políticas con Carlos Grosso, Eduardo Vaca, Eduardo Valdez, el fallecido Jorge Castells y Jorge Argüello, entre otros “pro hombres” del PJ capitalino.
Fue en esa época que Bonadío conoció a Carlos Corach, después Ministro de Interior de Carlos Menem y quién, en definitiva, lo impulsó como juez federal y lo colocó en la famosa “servilleta” de los jueces fieles al gobierno del riojano.
Por supuesto que el CV de Bonadío no hace menos justa la orden de detención de Ricardo Jaime, solo ayuda a entender porque se produce ahora y no antes y comprender que ese fallo significa otro anuncio del fin de un ciclo.
Y digo anuncio porque el fin de este ciclo no es producto del PJ ni los jueces, ellos apenas son los que lo huelen y lo confirman. Seguramente en ese fin algo tuvieron que ver los errores del gobierno, pero en especial fueron las luchas que muchos sectores llevaron adelante y esas “materias pendientes”, como llaman a lo que no quisieron hacer, que vuelven a interpelar al relato exigiéndole su cumplimiento.
Es cierto, los tiempos políticos poco tienen que ver con nuestras necesidades, pero no menos cierto es que somos nosotros y nuestras acciones los que definimos a esos tiempos políticos.
En el 2001, por ejemplo, mucho tuvo que ver una operación conjunta del PJ de la provincia de Buenos Aires (Duhalde) en alianza con sectores del radicalismo de la misma provincia (Alfonsín). Sin embargo pensar que ellos solo lo hicieron es un error.
El 19 y el 20 de diciembre expresó y sintetizó todas las luchas que enfrentaron al menemismo. La creación de la CTA y su unidad en la acción con el MTA, la resistencia de los jubilados y la CTA a la privatización de los fondos de pensión, la Marcha Federal del 94, las luchas populares de Cutral-Co y de Mosconi del 96, el Matanzazo del 2000, la creación del FRENAPO y su consulta popular del 2001, por nombrar las más grandes, construyeron el 19 y 20 de diciembre tanto o más que el “corralito” y las operaciones del PJ.
Entender que será lo que hagamos hoy lo que irá construyendo nuestro futuro, nos ayudará a no equivocarnos con falsas alternativas que el sistema nos ofrece para cambiar algo sin que nada cambie.
No alcanza con cambiar de delegados, el desafío es ser capaces de dejar de delegar y tomar el presente en nuestras manos, solo así construiremos el futuro que queremos.
* Julio Macera pertenece a APM, Asociación de Agentes de Propaganda Médica (visitadores médicos) y es el actual Secretario Adjunto de CTA Capital Federal
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